- Para empezar explicaré ¿QUÉ ES LA DIGESTIÓN?
- A continuación os explicaré, QUÉ ES LA MICROBIOTA INTESTINAL Y POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE.
- Ahora hablaré de los PROBLEMAS DIGESTIVOS MÁS COMUNES Y POR QUÉ SE PRODUCEN.
- Y ¿CÓMO PUEDO AYUDAR A MI SISTEMA DIGESTIVO?
- Por último, HABLARÉ DE AYUDAS COMO LAS PLANTAS MEDICINALES QUE NOS PUEDEN OFRECER ALIVIO DE FORMA NATURAL. Eso sí, es importante usarlas con conocimiento y consultar a un profesional cuando los síntomas persistan.

Después de estos días de excesos navideños, entre turrones, cenas interminables y brindis con amigos, con el comienzo del año uno de los propósitos más habituales suele ser mejorar nuestra alimentación. Seguro que más de una vez habéis sentido la típica pesadez tras una comilona o el ardor después de ese segundo plato de asado. En este episodio trataré de resolver todas las dudas habituales acerca de la salud digestiva. Hablaré sobre qué es la digestión y qué es la microbiota y su importancia. Abordaré los problemas digestivos más comunes y, además, hablaré sobre el papel de la plantas medicinales en la salud digestiva.
El sistema digestivo es un sistema complejo, coordinado y responsable de cómo nos sentimos física y mentalmente. Podríamos decir que “somos lo que digerimos”. Una buena digestión no solo asegura que tu cuerpo obtenga los nutrientes necesarios para funcionar, sino que también influye en aspectos como tu energía, estado de ánimo, e incluso tu sistema inmunológico.
La gran mayoría de los problemas digestivos que padecemos suelen estar relacionados con alteraciones en la digestión de los alimentos. Seguro que alguna vez te has sentido “como un globo” después de comer o has tenido sensación de “pesadez” a pesar de no haber comido demasiado. Estas situaciones, la mayoría de las veces, son trastornos fáciles de solucionar.
Vamos a ver que puedes hacer para llevarte bien con tu sistema digestivo y que no te juegue malas pasadas.
Para empezar explicaré ¿QUÉ ES LA DIGESTIÓN?

La digestión es un proceso que ocurre dentro de tu cuerpo todos los días, casi sin darte cuenta cuando todo va bien. Desde el momento que damos el primer bocado, los alimentos inician un viaje a través de un sistema diseñado para descomponerlos, absorber nutrientes esenciales y eliminar lo que no necesitamos.
1.- La digestión empieza con la masticación, por tanto, es el primer paso para una buena digestión. Es importante masticar lentamente, entre 10-40 veces por bocado, según el tipo de alimento. Durante la propia acción de masticar se va segregando saliva que nos ayuda con la descomposición de los alimentos.
2.- A continuación, la comida ingerida desciende por el esófago y llega al estómago. El ácido clorhídrico producido por el estómago sirve para digerir los alimentos y también, para luchar contra las bacterias procedentes del exterior.
3.- Los alimentos parcialmente digeridos, pasan al intestino delgado, donde se absorberán nutrientes, como la mayoría de las vitaminas y minerales, las grasas, el colesterol, entre otros.
4.- Por último llegamos al intestino grueso, donde lo que llega principalmente es la fibra. Esta nos ayuda en procesos como regular el colesterol o aumentar la energía.
*El proceso completo de digestión en personas sanas dura entre 24 y 72 horas.
A continuación os explicaré, QUÉ ES LA MICROBIOTA INTESTINAL Y POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE.
La microbiota humana es el conjunto de microorganismos (bacterias, hongos, virus y parásitos, entre otros) que habitan en nuestro cuerpo.
Los microorganismos de la microbiota intestinal se encargan de digerir los alimentos que no podemos digerir, para aportarnos sustancias beneficiosas a cambio de poder vivir en nuestro tubo digestivo. Además, colabora en el funcionamiento de vuestro sistema digestivo, inmunitario, endocrino y nervioso.

Imagina que tu intestino es una ciudad y tu microbiota es su población. Cuando todo está equilibrado, hay armonía: las bacterias “buenas” mantienen el orden, los nutrientes se procesan eficientemente y las defensas funcionan a la perfección. Pero cuando hay un desequilibrio (lo que se conoce como disbiosis), pueden aparecer problemas como hinchazón, estreñimiento, diarrea, alergias y un largo etcétera.
La composición del microbioma es única en cada individuo. Sin embargo, todo lo que afecte a tu estilo de vida puede influir en la microbiota. Por tanto, factores como la dieta, la actividad física, el sueño, el estrés o tu entorno pueden influir.
Por ejemplo, alimentos como el yogur, el kéfir o el chucrut favorecen una microbiota sana y otros como los ultraprocesados pueden perjudicarla.
Si queréis saber más sobre este tema os dejo el link al artículo de mi blog y os adelanto que será el tema del que hablaré en el próximo episodio.
Ahora hablaré de los PROBLEMAS DIGESTIVOS MÁS COMUNES Y POR QUÉ SE PRODUCEN.
Algunos de los problemas digestivos más frecuentes son síntomas como hinchazón de estómago, ardores, indigestión, diarrea o estreñimiento. ¿y quién no se ha visto en alguna de estas situaciones alguna vez?

Los gases, por ejemplo, se pueden producir por una deglución excesiva de aire durante las comidas y puede provocar incomodidad y sensación de pesadez e hinchazón.
Uno de los principales factores del aumento de la ingesta de aire es comer rápido. Aunque también pueden contribuir el consumo de chicles, el tabaquismo o las alteraciones de la microbiota.
¿Vosotros soléis comer pausadamente y masticando la comida lo suficiente? Sólo con este simple gesto ya os podéis ahorraros algunos problemas.

Otra situación muy habitual es la indigestión. Todos hemos experimentado alguna vez una digestión pesada. Normalmente, es debido a que nos hemos “pegado un atracón” o a que lo que hemos comido ralentice el vaciamiento gástrico, como ocurre al consumir alimentos muy grasos o alcohol.
En consecuencia, aumenta la presión dentro del estómago por la acumulación de comida. Esto producirá los típicos síntomas de la indigestión, como sensación de saciedad temprana tras la ingesta, dolor abdominal, náuseas e incluso vómitos, en algunas ocasiones.
El reflujo gastroesofágico es otro de los problemas digestivos más frecuentes. ¿Quién de vosotros no se ha tomado un almax alguna vez? El reflujo se produce cuando el esfínter esofágico inferior o cardias no realiza bien su función y deja pasar el contenido del estómago al esófago.
Si el reflujo se produce con frecuencia puede acabar irritando y dañando la superficie del esófago, y ocasionar alteraciones como la esofagitis o las úlceras esofágicas.
Y como no hablar del estreñimiento o la diarrea aguda. El estreñimiento en la mayoría de los casos es una consecuencia de situaciones de estrés, cambios en las rutinas (como ocurre cuando viajamos) o beber poca agua, entre otras. En estos casos, el consumo de fibra puede ser muy útil.

La diarrea, sin embargo, suele estar asociada a infecciones (Rotavirus, Escherichia coli, Salmonella, etc.), intoxicaciones alimentarias o a medicamentos. Y recordad, que cuando tengáis diarrea es indispensable mantenerse bien hidratado.
Por último os hablaré un poco sobre las alergias y las intolerancia.
Lo que diferencia estas situaciones es que en la alergia interviene un mecanismo de defensa inmunológico; es decir, creamos un anticuerpo específico (Inmunoglobulina E) frente al alérgeno que no toleramos. Por ejemplo, una persona alérgica a la leche produce anticuerpos contra sus proteínas.

Sin embargo, las intolerancias surgen en el sistema digestivo cuando el organismo no es capaz de asimilar un alimento o alguno de sus componentes correctamente. Pero sin que intervenga el sistema inmunológico. Por ejemplo, en la intolerancia a la lactosa (el azúcar de la leche) el origen es un déficit de la enzima que ayuda a su digestión, la lactasa.
Y ¿CÓMO PUEDO AYUDAR A MI SISTEMA DIGESTIVO?
Lo primero que debes tener claro es que un estilo de vida saludable es indispensable para tu salud. Es decir, comer bien, hacer ejercicio y dormir bien. Vamos a ver una serie de medidas higiénico-dietéticas que son la base para una buena digestión.

- Lo primero es tener una dieta saludable, adecuada a cada uno. Hay que evitar alimentos ricos en grasas y azúcares. Además, si tenéis tendencia a sufrir ardores o problemas digestivos, debéis moderar el consumo de irritantes como el alcohol y el tabaco, los alimentos picantes o medicamentos como el ibuprofeno.
- Dentro de nuestra dieta algo muy importante es la cantidad de fibra que tomamos. Además de favorecer el tránsito intestinal, nos va ayudar con la salud de nuestro microbioma.

- También es indispensable una buena hidratación. Hay que intentar beber de 1,5-2 litros de agua.
- Y para acabar con la comida, hay que intentar tener horarios regulares. Si pasa demasiado tiempo entre comidas, tendréis mucha hambre y hay más probabilidades de que comáis más deprisa, incluso más comida de la necesaria.

- Una vez que hemos comido, hay que evitar tumbarse hasta dos horas después de haber finalizado. Algo habitual es comer o cenar y tumbarse, y esto puede acabar con problemas digestivos como el ardor ya que el estar tumbados no le ayuda nada a nuestra digestión.
- Además, dedéis evitar las prendas ajustadas, porque ayudan a incrementar la presión abdominal.
- Si todo esto no es suficiente, podéis elevar un poco la cabecera de la cama, para evitar el reflujo.
Ya sé que cumplir todo esto no es fácil, pero hay que intentarlo.
Por último, HABLARÉ DE AYUDAS COMO LAS PLANTAS MEDICINALES QUE NOS PUEDEN OFRECER ALIVIO DE FORMA NATURAL. Eso sí, es importante usarlas con conocimiento y consultar a un profesional cuando los síntomas persistan.
Os voy a hablar de las ocho plantas más habituales para aliviar los problemas digestivos.
- Comenzamos con el jengibre: tomado en infusión o como suplemento, es excelente para las náuseas, como pueden ser las asociadas a los mareos cuando viajamos, y para mejorar la digestión.

- Otra muy popular es la manzanilla. Tiene propiedades antiinflamatorias y relajantes a nivel intestinal. Tomarla después de las comidas os ayudará a prevenir el dolor abdominal y la hinchazón.

- El cardo mariano es ideal para problemas digestivos relacionados con un hígado sobrecargado, como digestión lenta o pesadez tras comidas grasas. Tomarlo antes o después de las comidas puede ayudaros a estimular la función hepática y evitar problemas de indigestión.

- El boldo por su parte estimula la producción de bilis, lo que mejora la digestión de las grasas y alivia la pesadez estomacal.

- La menta piperita es un excelente antiespasmódico y calmante para el sistema digestivo. Alivia síntomas como hinchazón, gases y molestias abdominales. Es ideal después de una comida pesada.

- El hinojo sobre todo ayuda a reducir los gases y la hinchazón. Las semillas de hinojo se pueden masticar directamente después de las comidas o preparar en infusión.

- El regaliz tiene propiedades antiinflamatorias y calmantes, siendo útil para problemas como el reflujo gastroesofágico o gastritis. Sin embargo, debe usarse con moderación, especialmente en personas con hipertensión.

- Y por último el Aloe Vera. Favorece la salud intestinal gracias a sus propiedades calmantes y regeneradoras. Además, puede ayudaros a aliviar el estreñimiento ocasional y mejorar la irritación en el sistema digestivo.

Si os ha interesado el tema y queréis saber más os dejo el enlace a mi guía sobre problemas digestivos, donde explico todo más detalladamente y donde podéis conocer muchas otras plantas que os ayuden con vuestros problemas digestivos.
Muchas gracias y espero que os haya gustado. En el próximo podcast os hablaré de todo lo que necesitáis saber sobre la microbiota. ¡Hasta dentro de un par de semanas!





