- ¿CÓMO VEMOS?
- ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE MIOPÍA, HIPERMETROPÍA Y ASTIGMATISMO?
- ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE PRESBICIA Y ASTIGMATISMO?
- OJO SECO ¿QUÉ ES, CAUSAS Y TRATAMIENTO?
- SÍNTOMAS DE LAS CATARATAS
- DEGENARIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD (DMAE), QUÉ ES Y COMO SE TRATA
- ¿QUÉ ES EL GLAUCOMA?, el ladrón silencioso de la visión.
- QUÉ ES Y QUÉ CAUSA LA UVEÍTIS
- REVISIONES OCULARES ¿Cuándo es recomendable?
- CONSEJOS PRÁCTICOS PARA CUIDAR LA VISTA

En este artículo vamos a hablar de un tema que nos afecta a todos en algún momento de la vida: el cuidado de los ojos y la salud visual. Porque ver bien es esencial. Voy a repasar:
- Los problemas visuales más comunes en niños y adultos.
- Cuándo conviene ir al oftalmólogo.
- Qué es eso de los “defectos refractivos” (miopía, hipermetropía, astigmatismo, presbicia).
- Problemas frecuentes como ojos secos, cataratas, glaucoma o degeneración macular.
- Y, por supuesto, cómo cuidar nuestros ojos en el día a día.
Posiblemente después del cerebro, los ojos sea el órgano más complejo de los seres humanos. ¿Sabías que tu iris es más único que tus huellas dactilares? Por eso, cada vez se usa más como método de identificación en sistemas de seguridad. Nuestros ojos utilizan unos 576 megapíxeles para capturar una imagen. No hay ningún dispositivo que los supere, salvo los grandes telescopios de los observatorios astronómicos.

Pero, como cualquier sistema complejo, nuestros ojos también son delicados. Según la Organización Mundial de la Salud, más de 2.200 millones de personas en el mundo tienen algún problema visual. Y al menos la mitad de esos casos se podrían haber evitado con prevención o con tratamiento adecuado.
Entre las causas principales de discapacidad visual se encuentran errores refractivos no corregidos, las cataratas, el glaucoma y la degeneración macular asociada a la edad (DMAE).
¿CÓMO VEMOS?
Antes de hablar de los problemas de visión, vamos a entender cómo funcionan los ojos. Los ojos humano perciben imágenes en forma de haces luminosos que son captados por la retina, la cual los transforma en estímulos nerviosos que llegan al cerebro. Allí son procesados y traducidos al lenguaje de las formas y los colores, lo que nos permite recibir información visual y reaccionar ante ella.
La visión paso a paso
Los ojos son el órgano receptor del sistema visual y están perfectamente protegido dentro de una cavidad del cráneo que se llama órbita. Esa órbita actúa como una especie de casco que lo resguarda de golpes o agresiones externas. Para que los ojos se muevan con libertad, está rodeado de un tejido graso que hace de almohadilla y de músculos que le permiten girar en todas direcciones: mirar arriba, abajo, a los lados…

En la parte exterior de los ojos tenemos los párpados, que funcionan como una tapa protectora. Gracias a ellos evitamos que entre polvo, que nos deslumbre la luz, o incluso que se sequen los ojos. Y no nos olvidemos de las glándulas lagrimales. Las lágrimas no solo sirven para cuando estamos emocionados: su función principal es mantener la superficie de los ojos limpia, lubricada y protegida.
El globo ocular tiene forma esférica, con una ventana transparente delante, la córnea, por donde entra la luz. Justo detrás se encuentra el cristalino, que actúa como una lente: es el encargado de enfocar la imagen para que se vea nítida.
Además, los ojos están recubiertos por varias capas. La más externa se llama esclerótica, la parte blanca del ojo, firme y resistente, que le da forma y protección. Debajo de ella está la úvea, una capa llena de pequeños vasos sanguíneos que nutren el interior de los ojos. La úvea tiene tres partes:

- El iris, que es el tejido de color de nuestros ojos. En el centro está la pupila, ese círculo negro que se abre o se cierra dependiendo de la luz. Funciona igual que el diafragma de una cámara, para evitar fenómenos de deslumbramiento.
- El cuerpo ciliar, que se sitúa detrás, junto al cristalino, colaborando en las funciones de enfoque y en la formación del líquido intraocular, el humor acuoso.
- La coroides, que tapiza la parte posterior de los ojos y da soporte a la retina.
Ahí se encuentra la retina, la capa más interna, y su región más posterior, la mácula. La retina es como la pantalla donde se proyecta la imagen, pero no solo eso: convierte la luz en impulsos eléctricos que viajan por el nervio óptico hasta el cerebro. Y es el cerebro el que realmente interpreta lo que vemos.
Podríamos decir que los ojos funcionan igual que una cámara de fotos:
Queda claro que la visión no empieza y termina en los ojos. El cerebro está íntimamente implicado con el sistema visual y es responsable de la misma. Es una maquinaria diminuta, pero absolutamente perfecta. Así que cualquier fallo en este sistema puede afectar a nuestra visión.
¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE MIOPÍA, HIPERMETROPÍA Y ASTIGMATISMO?
Los errores refractivos son la causa más común de pérdida visual en todo el mundo. Se deben a una alteración en la capacidad de los ojos para enfocar la luz en la retina:
- Miopia.
- Hipermetropía.
- Astigmatismo.
- Presbicia.
El tratamiento incluye el uso de lentes correctivas, lentes de contacto (que no siempre usamos bien, pero de eso hablaré en mi newsletter) y, en algunos casos, cirugía refractiva con láser.
MIOPíA

Es el defecto más frecuente en niños y jóvenes. Cuando tienes miopía, ves bien de cerca, pero de lejos todo se ve borroso. ¿Por qué pasa? Porque el globo ocular es más largo de lo normal y, en lugar de enfocar la imagen en la retina, se proyecta por delante de ella. Eso hace que se produzca una visión borrosa para los objetos lejanos.
La miopía suele aparecer en la infancia o adolescencia, y muchas veces va aumentando según crece el ojo. Pero cada vez hay más niños miopes, porque no sólo depende del crecimiento: es un tema multifactorial. Se han propuesto muchas medidas para intentar retrasar su aparición o frenar la progresión, como:
- Animar a los niños a pasar más tiempo al aire libre.
- En algunos casos, usar lentillas especiales o incluso colirios.
Hay que tener en cuenta que la miopía alta aumenta el riesgo de otros problemas más serios, como el desprendimiento de retina. Por eso, cuanto antes se detecte, mejor.
HIPERMETROPÍA

Es justo lo contrario. Aquí cuesta ver de cerca porque la imagen se forma detrás de la retina. Imagina que intentas leer y las letras no se enfocan bien.
ASTIGMATISMO

Este defecto ocurre por una alteración de la curvatura corneal. Eso hace que los rayos de luz no se enfoquen bien y veamos las imágenes distorsionadas o borrosas. Puede afectar tanto a la visión de lejos como de cerca, y suele ir acompañado de miopía o hipermetropía.
¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE PRESBICIA Y ASTIGMATISMO?

Aquí no hay escapatoria: nos va a pasar a todos. A partir de los 40-45 años el cristalino pierde elasticidad y cuesta enfocar de cerca. Seguro que habéis visto a alguien estirando el brazo para poder leer mejor el móvil… eso es la presbicia.
Un mito muy común es que si usas gafas “el ojo se acostumbra” y así retrasas el problema. No es cierto. La presbicia va a avanzar igual uses gafas o no. Lo que sí puede pasar es que fuerces la vista y acabes con dolor de cabeza o cansancio visual. Así que, si las necesitas, lo mejor es ponértelas.
OJO SECO ¿QUÉ ES, CAUSAS Y TRATAMIENTO?
Lo sufre en torno al 20% de la población, y lo que ocurre es que las lágrimas no hidratan bien porque son de mala calidad o porque se evaporan demasiado rápido.
Los síntomas pueden ser de lo más variado:
- Sensación de arenilla.
- Picor o escozor.
- Enrojecimiento.
- Visión borrosa.
- Fotofobia. o
- Incluso lagrimeo excesivo.
El estilo de vida moderno influye muchísimo: pantallas, calefacciones, aire acondicionado… todo eso empeora el problema. ¿Y qué podemos hacer?
- Lágrimas artificiales.
- Higiene de párpados con toallitas o geles especiales.
- Descansar de las pantallas y parpadear más a menudo.
- Usar humidificadores.
En casos más graves, se pueden usar tratamientos en consulta, como la luz pulsada.
SÍNTOMAS DE LAS CATARATAS

El cristalino, que debería ser transparente, empieza a volverse opaco. Es como si la lente de una cámara se empañara. La consecuencia: disminución de la agudeza visual, sensibilidad a la luz (fotofobia) y pérdida del contraste.
Entre los factores de riesgo para tener cataratas se encuentran el envejecimiento, la exposición prolongada a la luz solar, la diabetes mellitus, el tabaquismo y el uso crónico de corticoides.
El único tratamiento eficaz es la cirugía, que consiste en sustituir ese cristalino opaco por una lente artificial. La buena noticia es que hoy en día es una operación muy frecuente, rápida y con buenos resultados. Además si la persona tiene algún defecto refractivo, la lente intraocular permite también corregir ese defecto, además de eliminar la catarata.
DEGENARIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD (DMAE), QUÉ ES Y COMO SE TRATA
La mácula es la parte de la retina que nos permite leer, reconocer caras o figuras. En la DMAE, esa zona se deteriora y empezamos a perder visión central. De hecho, es la principal causa de ceguera en personas mayores de 60 años en los países desarrollados. A veces se ve una mancha negra justo en el centro de la visión.
El tratamiento suele consistir en inyecciones dentro del ojo que ayudan a frenar la enfermedad.
¿QUÉ ES EL GLAUCOMA?, el ladrón silencioso de la visión.

El glaucoma daña el nervio óptico, normalmente por el aumento de la presión intraocular, y provoca pérdida de visión. El problema es que no da síntomas hasta fases muy avanzadas. Por eso se le llama el “ladrón silencioso de la visión”.
Hay dos tipos de glaucoma:
- De ángulo abierto, el que no presenta síntomas hasta que la enfermedad está en fases avanzadas.
- De ángulo cerrado, en la que aparecen síntomas como dolor ocular intenso, visión borrosa y halos alrededor de las luces.
Personas con más riesgo:
- Mayores de 45 años.
- Antecedentes familiares.
- Miopía, astigmatismo o hipermetropía altas.
- Diabetes, hipertensión o uso prolongado de corticoides.
La pérdida visual por glaucoma no se puede recuperar, pero sí se puede frenar si se detecta a tiempo. El tratamiento puede ser con colirios, láser o cirugía, según cada caso. El objetivo es disminuir la presión intraocular (PIO).
QUÉ ES Y QUÉ CAUSA LA UVEÍTIS

La uveítis es la inflamación de la úvea. Si recordáis, la úvea es la que se encarga de nutrir las estructuras internas y está formada por tres partes: el iris, el cuerpo ciliar y la coroides. Por tanto, cuando hablamos de uveítis, lo que se inflama puede ser una o varias de esas zonas.
Esta inflamación puede aparecer por distintas causas:
- Algunas veces se debe a enfermedades autoinmunes, cuando el propio sistema inmunitario se “confunde” y ataca los tejidos del ojo.
- Otras veces la provocan infecciones, lesiones o incluso la exposición a ciertas toxinas.
- Y en muchos casos, la causa exacta no llega a conocerse del todo.
La forma más frecuente de uveítis es la que afecta al iris, la parte de color del ojo. Se llama uveítis anterior y suele aparecer en personas jóvenes o de mediana edad. Puede afectar a uno o a ambos ojos, y los síntomas suelen aparecer de forma bastante rápida. Entre los más comunes están:
- Dolor ocular.
- Enrojecimiento del ojo.
- Sensibilidad a la luz (fotofobia).
- Visión borrosa.
- Sensación de ver pequeñas manchas que se mueven al mirar.
La buena noticia es que, con un tratamiento adecuado, la mayoría de los casos de uveítis anterior mejoran en pocos días o semanas. El problema es que a veces tiende a reaparecer, por eso es importante el seguimiento médico.
Hay formas más profundas, como la uveítis posterior, que afecta a la parte de atrás del ojo y puede durar mucho más tiempo, incluso meses o años. En esos casos, la inflamación puede dejar daños permanentes en la visión, por eso siempre hay que tratarla cuanto antes.
El tratamiento depende de la causa y de la zona afectada, pero normalmente se usan colirios antiinflamatorios o corticoides, y en algunos casos, medicamentos que modulan el sistema inmunitario. Así que, si alguna vez notas dolor, enrojecimiento o sensibilidad a la luz, especialmente si aparece de repente, no lo dejes pasar.
REVISIONES OCULARES ¿Cuándo es recomendable?
CONSEJOS PRÁCTICOS PARA CUIDAR LA VISTA
- Proteger vuestros ojos con gafas de sol.
- Haced descansos visuales si trabajáis con pantallas.
- Mantened una dieta rica en frutas y verduras, que aportan antioxidantes.
- Evitad el tabaco.
- Haced ejercicio y cuidar vuestro peso, la tensión y el azúcar.
- Y lo más importante: revisad vuestra vista con regularidad.
Importancia de la prevención
En el caso de los niños, no tener una correcta visión puede afectar a su capacidad de realizar actividades esenciales para su desarrollo y aprendizaje, como leer o estudiar. Por tanto, detectar cualquier problema de vista como miopía, hipermetropía o astigmatismo, es fundamental.
Además, hay determinadas patologías, como ya hemos visto, que no producen síntomas hasta fases muy avanzadas. Por tanto, la prevención, el diagnóstico precoz y un tratamiento eficaz constituyen la mejor estrategia para reducir los problemas visuales.





