
En este artículo trataré de resolver todas las dudas habituales acerca de la enfermedad celíaca y el gluten. Hablaré sobre la diferencia entre sensibilidad al gluten, enfermedad celíaca y alérgia al trigo. Abordaré el papel de la microbiota en esta enfermedad y además hablaré de cómo se realiza, en ocasiones, su complicado diagnóstico.
¿Sientes que últimamente te sienta todo mal? Gran parte de la población sufre molestias o problemas digestivos. Entre muchas otras causas puede ser por diferentes problemas con el gluten.
Sin embargo, solo en torno a un 30% están diagnosticadas; digamos que no es una de la enfermedades más sencillas de diagnosticar. De hecho, los pacientes celíacos tardan de media 4 años en diagnosticarse, pasa hasta por seis médicos/as y hasta un 40% tienen un diagnóstico previo de otra enfermedad, como colon irritable o dispepsia funcional, entre otros.
Pero aunque hay un elevado infradiagnóstico, se van mejorando las cifras, ya que en 2014 el 50% de la población celíaca estaba sin diagnosticar.
Si queréis saber más sobre otros trastornos digestivos, os dejo el link al episodio número 8 (Cómo tener una buena salud digestiva) y al artículo de mi blog.
¿QUÉ ES EL GLUTEN?
Es una proteína presente en determinados cereales como el trigo, la cebada, el centeno y en algunas avenas. ¿Y esto qué quiere decir? En teoría, si la avena es pura, no debería haber problema porque no tiene gluten. Sin embargo, como suele procesarse junto con otros cereales, no suele ser pura.

Incluso si conseguimos avena certificada sin gluten, debéis saber que alrededor de un 2% de los celíacos reacciona frente a la avena, desarrollando síntomas similares a los que causa el gluten. ¿Por qué, si la avena no tiene gluten? Porque contiene una proteína similar que el sistema inmunitario confunde, desencadenando la enfermedad.
¿QUÉ ES LA ENFERMEDAD CELÍACA?
La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmune; no es una alergia ni una intolerancia. En una enfermedad crónica que, por el momento, no tiene cura. Se produce en personas de cualquier edad con una determinada predisposición genética al ingerir gluten.

¿Qué papel juega la microbiota en la enfermedad celíaca?
Hay personas que, teniendo predisposición genética, consumen gluten y desarrollan la enfermedad; sin embargo, otras no.
La relación entre la microbiota intestinal y la enfermedad celíaca es compleja y aún no se comprende completamente si la disbiosis intestinal es causa o consecuencia de la enfermedad. Sin embargo, se ha documentado una alteración en la composición de la microbiota intestinal en pacientes con enfermedad celíaca en comparación con individuos sanos.
Disbiosis Intestinal en la Enfermedad Celíaca:
- Se ha observado una disminución de bacterias beneficiosas, como algunas especies de Bifidobacterium, y un aumento de bacterias proinflamatorias.
- Aunque los probióticos han mostrado potencial para mejorar los síntomas relacionados con la enfermedad celíaca, la evidencia aún es limitada y se necesitan más estudios para confirmar su eficacia.
Si os interesa este tema os dejo el link al episodio 9 sobre la microbiota y al artículo de mi blog.
¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE SENSIBILIDAD AL GLUTEN, ENFERMEDAD CELÍACA Y ALERGIA AL TRIGO?
- Enfermedad celíaca: Es una enfermedad autoinmune que requiere una dieta sin gluten estricta para toda la vida. Ese es el tratamiento, y hay que tomárselo en serio y hacerlo bien.
- Alergia al trigo: Es una reacción frente a componentes del trigo, incluido el gluten. Puede presentar síntomas digestivos, pero también pueden aparecer síntomas cutáneos (como ronchas o sabañones), incluso síntomas respiratorios graves.
- Sensibilidad al gluten no celíaca: Es un síndrome con síntomas relacionados con el gluten en personas que mejoran al eliminarlo, descartando celiaquía o alergia previamente.

Enfermedad celíaca
¿Qué otros síntomas hay además de los digestivos?
Los síntomas de la enfermedad celíaca más conocidos son los digestivos, como distensión abdominal, diarrea o estreñimiento o dolor abdominal, entre otros. Y precisamente uno de los problemas de la enfermedad celíaca es que creemos que solo afecta al intestino; pero puede afectar a otras partes del cuerpo. De hecho, la mayoría de los adultos no tienen síntomas digestivos, sino extradigestivos, como por ejemplo:

- Puede provocar anemia ferropénica, anemia por déficit de vitamina B12 o ácido fólico.
- Puede haber alteraciones de la coagulación por mala absorción de vitamina k.
- Está incluido en el protocolo del estudio de fertilidad, ya que puede interferir.
- Hay enfermedades autoinmunes reumatológicas que se asocian a la enfermedad celíaca.
- En los niños se puede ver un retraso en el crecimiento o cambios de humor.
- Alteraciones en el esmalte dental, como manchas o dientes descascarillados.
- Las aftas orales.
- Y por último las alteraciones de la piel, como la dermatitis herpetiforme, que es la forma en la que la enfermedad celíaca da la cara en nuestra piel. Son lesiones tipo ampolla, que pican y están agrupadas en zonas de extensión como los codos o las rodillas.
Recordemos que el gluten activa el sistema inmune y produce una inflamación crónica del intestino, que a largo plazo puede tener consecuencias importantes sobre la salud general. Por eso es importante diagnosticarlo.
¿CÓMO SE DIAGNOSTICA LA ENFERMEDAD CELÍACA?
El diagnóstico es bastante complejo porque no hay ninguna prueba que dé el diagnóstico al 100%. Se hacen diferentes pruebas, se recopila información, y con eso, un profesional determina el diagnóstico.
Algo muy importante es que el paciente no debe retirar nunca el gluten antes de iniciar el diagnóstico. ¿Por qué? Porque la mayoría de las pruebas si se retira el gluten se negativizan, y entonces no sirven para nada. Por eso hay que acudir al médico/a y seguir las pautas que indique.
1.- Lo primero es mirar la clínica, es decir, ver si hay manifestaciones intestinales o extraintestinales. Estas últimas pueden ser desde una dermatitis herpetiforme, hasta una anemia ferropénica que no mejore con la toma de hierro o una persona joven con osteoporosis.
2.-Serología: Después se haría una analítica sanguínea para detectar la presencia de anticuerpos. Aunque esta prueba sea negativa, esto no descarta la enfermedad celíaca al 100%. Puede ser que la persona haya dejado el gluten o coma muy poco gluten.

3.- Como diagnóstico de confirmación se hace una biopsia intestinal.
- La endoscopia es una prueba en la que se utiliza un tubo largo con una cámara diminuta, que se introduce por la boca y pasa por la garganta. La cámara permite visualizar el intestino delgado y tomar una pequeña muestra de tejido (biopsia) para analizar el daño a las vellosidades del intestino.
- ¿Y por qué se hace esta prueba? Los anticuerpos producen una inflamación que daña el intestino, lo destruye, lo atrofia y lo deja liso. La biopsia nos va a dar un daño sugestivo de la enfermedad celíaca, que hay que interpretar junto con los anticuerpos y los datos clínicos.
4.- El test genético no es obligatorio hacer en todos los pacientes para el diagnóstico, pero sí que ayuda a descartar la enfermedad celíaca.
Una vez que se diagnostica la celiaquía toca llevar a cabo EL TRATAMIENTO: Una dieta sin gluten.
Por el momento, una dieta estricta libre de gluten es la única manera de controlar la enfermedad celíaca. El tratamiento tiene dos objetivos principales:
- Eliminar la sintomatología asociada y revertir la atrofia de las vellosidades.
- Evitar el desarrollo de complicaciones a medio y largo plazo.
Aunque llevar una dieta sin gluten puede parecer sencillo, a veces puede resultar realmente difícil. Esto es debido a que el gluten es una proteína que prácticamente no tiene valor nutricional, pero tiene un importante valor culinario. Se utiliza para espesar, dar elasticidad y esponjosidad a los alimentos.

Esto quiere decir que se utiliza en gran cantidad de productos procesados. Por ejemplo, aunque los yogures en principio no deberían tener gluten, a veces se les añade para que sean más cremosos.
Además, hay que tener cuidado con la contaminación cruzada. Es decir, que un alimento puede no tener gluten, pero tener trazas por haber estado en contacto con alimentos con gluten. Si cocináis primero algo con gluten y luego cocináis algo sin gluten, si no limpiáis bien y quedan restos, se producirá contaminación cruzada.
Es importante revisar el etiquetado de los alimentos y los prospectos y envases de medicamentos, ya que pueden incluir almidones de cereales que contienen gluten. En la “lista de ingredientes” se debe indicar el nombre del cereal que contiene gluten. En caso de que no haya lista de ingredientes, se indicarán después de la palabra “contiene”. También es importante prestar atención al etiquetado precautorio: “puede contener”.
El logo oficial de la Sociedad de Asociaciones de Celíacos de Europa es una espiga barrada. Esto indicaría que tiene menos de 20 partes por millón de gluten, y esto lo podrían consumir los celíacos.
- Alimentos sin gluten: Contienen menos de 20 mg/kg de gluten.
- Alimentos muy bajos en gluten: Pueden contener algún cereal con gluten, pero han sido procesados para contener no más de 100 mg/kg.
¿Y qué pasa si comemos un poco de gluten?
La ingesta de pequeñas cantidades de gluten (accidental o voluntaria) puede dañar vuestro intestino y reactivar la respuesta inmunológica; y el efecto de esa reacción no se sabe cuánto va a durar. Por lo tanto, es fundamental que la exclusión sea estricta.
Asociaciones de enfermedad celíaca
Las asociaciones pueden ser muy útiles ya que van a ofrecer apoyo y mucha información útil para hacer que el cambio de dieta sea algo más sencillo. Seguro que al principio, sobre todo, surgirán muchas dudas a las que pueden dar respuesta.






