
Cada verano, las olas de calor se vuelven más frecuentes e intensas. El número de personas expuestas al calor extremo está aumentando exponencialmente debido al cambio climático en todas las regiones del mundo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las altas temperaturas causan cada año miles de muertes prevenibles, sobre todo en personas mayores, niños y quienes padecen enfermedades crónicas.
Entre 2017 y 2021, la mortalidad relacionada con el calor en las personas mayores de 65 años se incrementó alrededor de un 85% respecto a 2000-2004. Cuidar la salud en estos periodos no es un lujo: es una necesidad vital.
En este artículo encontrarás información clara y práctica sobre qué hacer para protegerte del calor extremo, qué señales de alarma debes reconocer y qué recursos naturales pueden ayudarte.
¿QUÉ ES UNA OLA DE CALOR?
Una ola de calor es un periodo prolongado (generalmente más de 3 días) en el que se registran temperaturas anormalmente altas para una región. No se trata solo de sentir calor, sino de un fenómeno climático que puede tener consecuencias directas en la salud: desde golpes de calor y deshidratación, hasta el agravamiento de problemas cardíacos o respiratorios.

CAUSAS Y FACTORES DE RIESGO DE LAS OLAS DE CALOR
Las olas de calor se originan por fenómenos meteorológicos, pero hay factores que aumentan su impacto en la salud como por ejemplo:
- Edad avanzada o infancia.
- Enfermedades crónicas (cardiovasculares, renales, respiratorias).
- Medicación que altera la regulación de líquidos.
- Deshidratación previa o exposición prolongada al sol.
Factores de exposición
La vulnerabilidad al calor depende de factores fisiológicos, pero también de factores que aumentan la exposición, como la situación socioeconómica y laboral.
CÓMO EVITAR LA DESHIDRATACIÓN
- Bebe agua con regularidad (2-2,5 L/día) y come frutas y verduras.
- Evita exponerte en las horas de más calor y búscate una buena sombra.
- Si haces ejercicio, aumenta la ingesta de líquidos y elige horarios más frescos.
- Reduce el consumo de alcohol, ya que favorece la deshidratación.

SIGNOS Y SÍNTOMAS: CÓMO IDENTIFICAR UN GOLPE DE CALOR
Los golpes de calor son la primera causa de defunción relacionada con el clima y pueden agravar enfermedades. El calor extremo puede afectar gravemente al organismo y tu cuerpo normalmente avisa cuando está al límite. Algunos síntomas de alerta son:
- Mareos, debilidad o dolor de cabeza.
- Piel enrojecida, caliente y seca.
- Pulso rápido o irregular.
- Confusión mental o pérdida de conciencia (urgencia médica).
- Náuseas o vómitos.

Un golpe de calor o una deshidratación severa requieren atención médica inmediata. El diagnóstico se hace clínicamente: control de temperatura corporal, presión arterial y, en casos graves, análisis de sangre para valorar electrolitos y función renal.
🔎 Consejo: no esperes a llegar a ese punto. Si notas mareos, fatiga excesiva o no puedes rehidratarte adecuadamente, acude a un profesional de la salud.
TRUCOS PRÁCTICOS PARA CUIDARTE EN OLAS DE CALOR
Plantas medicinales para hacer el agua más refrescante y apetecible
Beber agua es la clave número uno para sobrevivir a las olas de calor. Sin embargo, a muchas personas les cuesta. Una buena estrategia es aromatizar e infusionar el agua con plantas naturales, que no solo aportan sabor, sino también beneficios extras para el bienestar.
Son un complemento excelente para animarte a beber más líquidos a lo largo del día.
🌱 Menta (Mentha piperita)
La menta aporta una sensación refrescante inmediata.
- Cómo usarla: añade unas hojas frescas a tu botella de agua o prepara una jarra de agua fría con menta y limón.
- Ideal para quienes buscan un toque fresco y estimulante.
🌺 Flor de hibisco (Hibiscus sabdariffa)
Además de su vibrante color rojo, tiene un sabor ligeramente ácido y afrutado, similar al arándano.
- Cómo usarla: prepara una infusión, deja enfriar y guárdala en la nevera. Puedes mezclarla con agua con gas para un efecto tipo refresco natural.
- Perfecta si te cuesta beber agua porque prefieres sabores más intensos.
🌼 Manzanilla (Matricaria chamonilla)
Su sabor suave y ligeramente dulce la hace muy apetecible, incluso para niños.
- Cómo usarla: haz una infusión ligera, deja enfriar y sirve con un poco de hielo y rodajas de naranja.
- Buena opción para quienes buscan una bebida más calmante y digestiva.
CONCLUSIÓN
